Atacamos tu organización de forma controlada, como lo haría un adversario real, para exponer lo que falla y priorizar qué remediar, antes de que ocurra un incidente.
La mayoría de las organizaciones invierten en defensas y asumen que protegen. Pero la única forma de saber si resisten es ponerlas a prueba de verdad, contra las mismas técnicas que usaría un atacante. Eso es lo que hacemos: te mostramos por dónde entrarían y qué pasaría, antes de que pase de verdad.
Atacamos como el adversario para exponer lo que falla, y te lo entregamos ordenado por lo que de verdad importa.
Web, infraestructura y aplicaciones: buscamos y explotamos lo que un atacante usaría para entrar.
Simulamos un adversario real y completo, para ver hasta dónde podría llegar dentro de tu organización.
Phishing dirigido y engaño controlado: la puerta que la tecnología no siempre alcanza a cubrir.
Buscamos fallas que todavía nadie documentó, no solo las ya conocidas.
No un listado infinito: los hallazgos ordenados por impacto real en tu negocio.
Para la dirección y para tu equipo, con un plan de remediación claro y accionable.
Definimos juntos qué probar y con qué reglas, alineado a tu riesgo real.
Ejecutamos las pruebas como lo haría un adversario, de forma controlada y segura.
Documentamos qué encontramos, cómo lo explotamos y qué impacto tendría.
Te entregamos un plan priorizado y te acompañamos a cerrar lo importante.
Atacan operadores sénior de la casa, no un intermediario. Los mismos que después te explican todo.
Lo que encontramos atacando mejora directamente tu operación de seguridad.
Te mostramos cómo entramos, con pruebas, y un informe que le sirve al técnico y a la dirección.
Entendemos tu contexto y compartimos tu región, con comunicación directa.
Pongamos tus defensas a prueba antes que ellos. Solicita una evaluación y te mostramos el alcance.
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